Publicado por: plsalvador
abierto May 18, 2012

En tiempos que el hombre ya no puede recordar, se dice que desde el cielo descendió un gran dragón, tan poderoso como sabio. Pero el hombre, en su infinita codicia, intentó capturar o destruir al dragón para robarle su poder y conocimiento. Día tras día, los magos ansiosos de magia, los demonios sedientos de poder y los falsos héroes buscaban al dragón con el único propósito de hacer fama o fortuna, pero vanos fueron todos sus intentos porque uno tras otro fueron cayendo en la oscuridad.
El tiempo transcurrió sin tiempo, y, cuando el dragón ya estaba acostumbrado a descansar sobre los huesos de aquéllos que intentaron esclavizar su poder, apareció ante él un digno guerrero, que armado solo de ingenio y valor, desafió al dragón.
La enorme e imponente bestia se levantó y, aceptando el reto, lanzó su abrasador fuego sobre el guerrero.
Publicado por: plsalvador
abierto May 18, 2012

Volver a empezar, de eso se trata. La idea es partir de cero. Queremos, en fin, hacer borrón y cuenta nueva. O tábula rasa[1], como dicen los más cultos. Ya saben, año nuevo, vida nueva, aunque en esta ocasión estamos a finales de junio.
¿Quién no lo ha hecho alguna vez? ¿Quién no se ha acostado una noche diciéndose «a partir de mañana seré otro»? Estoy hablando de insatisfacción: en un momento determinado no te sientes a gusto contigo mismo y decides cambiar radicalmente. Lo terrible es que casi nunca se consigue. Aunque probablemente no sea tan terrible.
A nosotros nos ha ocurrido muchas veces y ésta es, por consiguiente, una de tantas. No quiero decir con esto que es menos importante que la primera, ni que no nos lo vamos a tomar en serio, pero sí que no sufriremos un desengaño si fracasamos (por aquello de que ya estamos acostumbrados). Fe e ilusión no nos faltan, que creo son básicas.
Publicado por: plsalvador
abierto Abr 12, 2012

Hoy he vendido siete libros por mi cuenta. La verdad es que últimamente no tengo demasiado éxito. Antes de la crisis me iba bien, las viejas ediciones iban saliendo. Nunca he llegado a ganar dinero, pero me sentía bien, contaba con algunos lectores que, además, regalaban mis novelas regularmente. Por eso, cuando salió a la venta Egregios, pensé: «Ésta se vende como churros».
Pues no. Mis lectores se han desvanecido. Muy de vez en cuando reaparece uno y me animo un tanto. Pero noto que el precio les echa para atrás, respingan o me miran de soslayo, titubean, a veces ponen caras raras, como para despistar, o se hacen los locos; y el otro día llegó una (otra; ya van varias) y me dijo alegremente: «He leído Egregios; la cogí en la biblioteca».
No, no me molesta que me lean gratis: ¡me encanta! Pero, naturalmente, también deseo que mis libros entren en los hogares. Sobre todo porque así pueden ir pasando de mano en mano, gastarse, envejecer en familia. ¡Ah, las mejores lecturas surgen de libros manoseados, viejos, mil veces leídos!…
Publicado por: plsalvador
abierto Mar 09, 2012
Alfonso, el jefe de redacción de la editorial, y Raquel, la escritora que acababa de ganar el premio más prestigioso y de más cuantía monetaria de esos momentos en España, trataban de encontrar las palabras más adecuadas para la contraportada del libro. Mientras el cursor del ordenador parpadeaba, trataban de continuar con la frase empezada.
Se miraron y se besaron.
Publicado por: plsalvador
abierto Mar 01, 2012

Dicen algunos que este Mundo que nos cobija no existe. Dicen que ni siquiera nuestros cuerpos existen. Según ellos, todo es una ilusión, y aseguran que esta ilusión la ha creado nuestra alma. En realidad ―insisten―, solamente hay un espíritu, pero Éste se divide continuamente para purificarse en el alambique de la vida. Y nuestra ignorancia forma parte de ese proceso de purificación…
Yo no sé si esto es verdad, pero sí es cierto que los objetos están formados por moléculas huecas; y éstas, por átomos huecos. Es increíble, pero todo en este Mundo está hueco…
Y, sin embargo, ¡qué dura es la vida!
Sí ―conviene Mariateresa―, el Universo debió de comenzar así, como un hueco sin más: un cielo abierto. Dicen que la Tierra se formó con partículas sueltas de la oquedad cóncava.
Es una gran suerte no conocer otros mundos: así no podemos comparar. Aunque, si solamente somos espíritu, nos alzaremos por encima del tiempo en cuyo hueco todo fluye, gira, y los detalles cotidianos serán puras anécdotas.
La vida, cuando lo piensas bien, ¡no es tan dura!
Publicado por: plsalvador
abierto Feb 16, 2012

Un silencio sepulcral lo invadía todo. Las once y media de la mañana. Crucé a duras penas aquel puente medieval en estado de abandono. Mi automóvil pasaba milagrosamente y pensé: «Me he equivocado». Pero no, tal como me habían dicho, aquella era la única vía de acceso al pueblo. Aparqué junto a la vieja iglesia románica en la que parecía acabar el pueblo y esperé dentro del coche unos cinco minutos que se me hicieron eternos.
Me inquietaba la idea de no estar en el sitio convenido. La noticia del funeral me había llegado de manera inesperada y podía haberse producido un malentendido. Tal vez el entierro no era allí sino en el pueblo de los hijos, que es cabeza de partido y cuenta con numerosos accesos… Mis cavilaciones se vieron interrumpidas por los ladridos chillones de unos perros. «De todas maneras ―me dije―, ya no hay tiempo para ir allí; si no es aquí, media vuelta y a casa».
Pero me desconsolaba la idea de haber hecho el viaje en balde. La intención de acompañar a mis amigos en la despedida a su padre seguía viva, y estar allí, en medio de la nada, era desconcertante y desolador. «Y encima sin cobertura para el móvil», murmuré más que molesto.
Publicado por: plsalvador
abierto Feb 12, 2012

¿Escribes?
¿Te gustaría ver tu relato en la «Blogosfera Imprimátur»?
Publicado por: plsalvador
abierto Feb 06, 2012

Yo no quiero llantos ni lágrimas en mi funeral,
ni caretas sombrías de pretendida tristeza.
Publicado por: plsalvador
abierto Feb 03, 2012

Datos de mis publicaciones en la Blogosfera
(solo de los textos que he colgado personalmente)
Primera entrada: hace 18 meses.
Visitas: ¡22.584!
Entradas publicadas: 50 (39 de cosecha propia y 11 de los siguientes autores):
Publicado por: plsalvador
abierto Ene 20, 2012

La mesa coyunírica despierta ladeada. Él respinga. La minisex sigue resbalando sensualmente. Artefacto y fémina mezclan sus fluidos epiteliales. La narcosis llega. Dormir. Soñar. Ella entra en su letargo. Parece disfrutar con ello. Se amodorran. El tiempo se estira. Una eternidad en un minuto. La minisex se despierta y sonríe lascivamente desde el biomueble. La jornada laboral ha terminado. El cliente abre los ojos. Piensa en el insomnio y aprieta las mandíbulas. Emite un chasquido con la lengua. Resopla. Ella vuelve a sonreír. Parece disfrutar con ello. Acto seguido se introduce en la mesa coyunírica, que, aun bien despierta, sigue estudiadamente ladeada.