La Blogosfera de Imprimátur
Mastín difuso entre niebla favorecida
por la humedad y la llamarada de la luna en celo,
donde camuflan las flores los peligros,
y entretiene el viento al sigilo,
con el oportuno clamor de la lluvia selva.
¡Oh... dulce lamento...!
Miedoso fingimiento perdurable del lirismo,
ocaso inmutable de odio;
liso crepúsculo de gemidos bovinos.
¡Oh... frágil lamento...!
Prematuro de la opresión desencadenada
por inmersos cardos errantes
en las balsas del cazador.
¡Oh... dulce lamento...!
Acorralado entre el mortífero peine
de la tierra bruta;
un disfraz magullado de sombras
corre tras la presa casi vencida,
ya indiferente al veneno de la vida.
¡Oh... santo lamento...!
Muéstrame el albor de la víctima traslucida,
que siembra penumbras desgarradas
en punzantes colmillos proveídos de supervivencia.
¡Oh... dulce lamento...!
Ornado en prerrogativas de silencio.
Estimado con la dominante gracia
de conminación gatuna.
¡Oh... querido lamento...!
Bestia de recuerdos, sin mentor.
Lívida fragancia de muchedumbres;
satírico unguento que reflecta
sacras matanzas de "perros" carniceros,
y la trama de vorágines dispersas
en tribus inocentes desterradas al vilipendio.
SAMUEL ASTOR BAHOS
samuelastor@hotmail.com


