La Blogosfera de Imprimátur
Los blogs de los Autores Imprimátur
¡Oh, juventud!
¡Oh, juventud!
Jamás me mentiste,
Nunca me ocultaste tu efímera presencia.
Tu cauda de volátil zaga
Se enredó en los aires de los tiempos,
Para fugarse en sus alas al batirse,
Como fluyendo entre los pliegues de sus aguas.
¡Oh, juventud!
Si hubiese sabido de tu corta estancia
Hubiese gozado más de tu presencia.
Te fui derrochando sin cautela,
Te fui desperdigando cual roca
Convertida en suave arena,
confundiendo tu diamantina esencia.
¡Oh, juventud!
Presagio de dolorosa guerra
Librada entre soldados de papel.
Cuán voluptuosa tu ardorosa figura,
Que abrazada en lechos nocturnales
Me sorprendió con luz anodizada,
Atrapado en el último aliento
Del amor compartido en otra piel.
¡Oh, juventud!
¿Cómo suplicar que algún día vuelvas?
¿Cómo seducir tu alado cuerpo
Para que mire mis ojos otra vez?
Si tan sólo me dieras tu respiro…
Si tan sólo me tocaras con tu mano,
Aprendería a beber de sorbo en sorbo…
Lo que fuera licor desperdiciado.
Arturo Juárez Muñoz
Arturo Juárez Muñoz
Trackback(0)
Comentarios (4)

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.


S. Juan de la Cruz contestaba a la pregunta de cómo le salían también los versos:
Unos me los envía Dios y otros les invento yo, con mucho esfuerzo.
¿Tú cómo los consigues?
Un fuerte abrazo