Pues, muchas gracias por los elogios, que nunca vienen mal.
Pienso que sería hermoso, y muy estimulante, poder vivir de lo que se ama, de lo que moviliza el alma del artista; pero es casi una utopía, y más en los tiempos que corren (y cómo corren). Sin embargo, el que hace esto, escribir, lo hace (o debería hacerlo) porque no puede evitarlo, porque es una suerte de adicción intelectual, cuyo síndrome de abstinencia podría volverlo loco.
Yo lo tomo así, como algo que debo hacer porque es mi alivio, mi escape, mi pasión, y porque no concibo una vida en la que no me sea permitido escribir, dar a conocer las inquietudes que pueblan mi espíritu.
Lo único que espero con ansías, es que esas inquietudes hechas letras sean del agrado de la mayor cantidad de personas posible, para que mis ideas no mueran conmigo, sino que aniden en las mentes de esos futuros lectores, y que, al fin de todo, de nuestra era y nuestro tiempo, hayan sdo mezcladas con las infinitas ideas que vieron la luz en el pasado, de la mano de miles de autores, y que sean un testimonio de nuestra cultura.
Bueno, vaya, creo que me fui por cualquier lado; algo muy común en mí.
De nuevo, gracias, amigo, y espero que en un futuro podamos compartir más charlas, e ideas, y, por qué no, proyectos.
Un abrazo.
Leonardo Montero Flores